Conmigo no cuenten

tapasolaCH

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Conmigo no cuenten

Ante la catastrófica evidencia
de nuestra patética finitud.
Debajo de la pavorosa obviedad
de lo precario que nos da forma.
Atropellado por la cantidad de despedidas,
por la mezquindad de las entregas,
por la cobarde ceguera
y la sordera torpe,
vocifero con la voz de mis entrañas
regurgitando pasiones que creí extintas,
(en el último escalón
del abismo de mí,
del imposible de vos):
conmigo no cuenten.

No cuenten para justificar con mi silencio
la mediocridad inmunda que representan.

No cuenten para avalar
en pos de una insípida sonrisa displicente,
la vergonzosa pequeñez del horizonte de sus sueños.

No cuenten para aceptar como amor
ese tibio cariño de sobremesa.
Como sexo, esa pusilánime conquista
estéril y repetida.
Como legado, la insignificante razón
de ser, nada más.

No cuenten
porque nadie ocupará por mí
mi último espacio,
porque sus juicios son impotentes
ante lo inexorable de mi condena,
porque ningún porqué justifica el cuándo,
ningún ser el estar.

No cuenten,
porque en cien años
todos seremos ni haber sido.
Porque el mañana no llega,
y el ayer ya no está.

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